Se les llama barreras arquitectónicas a aquellos obstáculos físicos, que impiden a personas con movilidad reducida poder acceder o moverse con facilidad.

No solo tenemos que pensar en el alzheimer o cualquier otro tipo de demencia para tener que adaptar nuestro domicilio, sino también en los cambios que pueden llegar tras  un accidente irreversible o simplemente por una circustancia  pasajera. Momento en el que nos damos cuenta, como los problemas arquitectónicos pueden dificultad nuestra calidad de vida.

A continuación detallamos algunas recomendaciones para facilitar la vida a personas que están limitadas por su discapacidad:

*  Los ascensores:

puertas ancho 85 cm

interior 140 cm x 110 cm

*  Escaleras:

ancho 120 cm

material antideslizante

ancho escalón 28 cm

altura escalón 18 cm

*  Pasillos:

ancho 140 cm y no tener obstáculos ( adornos, alfombras etc…)

*  Puertas:

puertas interiores ancho 85 cm, las manillas deben ser tipo

palanca y la altura a 95 cm desde el suelo

*  Baños:

puertas deben abrir hacia fuera o correderas

material antideslizante

espacio libre de al menos 150 cm de diámetro

junto a los sanitarios debe de haber barras de apoyo

lavabo sin pie y a una altura de 80 cm

wc a una altura de 50 cm desde el nivel del suelo

las placas duchas son más cómodas que las bañeras, dichas

placas no deben tener bordes y tener un asiento fijo o movible

*   Dormitorio:

cama a una altura de 45 a 50 cm

debe haber espacio de rotación de 360º

* Cocina:

espacio vacío para una rotación de 150 cm de diámetro

espacio de trabajo debe de estar libre la parte inferior

instalaciones eléctricas, gas etc.. a una altura entre 90cm y 120cm

enchufes eléctricos y telefónicos a 40 cm del suelo.

Estas son algunas de las recomendaciones más técnicas,  las cuales además de facilitar su día a día, les protege de posibles accidentes domésticos.